Nissan frena pedidos de Infiniti QX50 y QX55 para EE.UU. tras nuevos aranceles de Trump

Automotriz04/04/2025Industrial InsiderIndustrial Insider
2025-infiniti-qx50-compact-suv-slate-gray-side-profile.jpg.ximg.l_full_m.smart

La automotriz japonesa Nissan Motor ha decidido detener los nuevos pedidos para el mercado estadounidense de sus modelos Infiniti QX50 y QX55, ambos ensamblados en la planta COMPAS de Aguascalientes, debido a la entrada en vigor de los aranceles automotrices impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La decisión representa una respuesta directa a los gravámenes de hasta 52% que podrían aplicarse sobre estos vehículos, ya que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC y utilizan componentes provenientes de fuera de América del Norte.

Los modelos afectados, ambos SUVs premium de la marca Infiniti, son producidos en la planta COMPAS (Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes), una instalación operada en conjunto por Nissan y Daimler, originalmente concebida para abastecer el mercado estadounidense con autos de lujo a costos competitivos. La medida confirma la creciente presión que enfrentan los fabricantes con líneas de producción fuera de EE.UU. y con cadenas de suministro globalizadas.

Desde el interior de la operación, fuentes cercanas al asunto indican que Nissan continuará con la producción de ambos modelos, pero su destino se enfocará en otros mercados fuera de Estados Unidos, donde los aranceles no representan una carga tan severa y donde la marca aún puede mantener márgenes operativos sostenibles.

La suspensión de pedidos para EE.UU. ocurre en medio de una reconfiguración sin precedentes del comercio automotriz regional. Aunque México fue exento del arancel base del 10%, la orden ejecutiva de Trump contempla aplicar gravámenes adicionales del 25% para automóviles importados que incluyan componentes no estadounidenses, incluso si fueron ensamblados en plantas mexicanas. El resultado: varios modelos de producción en México, especialmente los de marcas de lujo, se enfrentan ahora a un dilema comercial.

Analistas del sector destacan que este tipo de decisiones podrían repetirse en las próximas semanas si otras automotrices no logran cumplir con los nuevos requerimientos de contenido regional, o si no reconfiguran sus cadenas de suministro. Nissan, por su parte, aún no ha anunciado ajustes mayores a su operación en Aguascalientes, pero se espera que revise su estrategia para Norteamérica ante el nuevo escenario arancelario.

La medida no solo golpea a la marca Infiniti, ya de por sí enfrentando desafíos en su posicionamiento dentro del segmento premium, sino que también tensa aún más el entorno manufacturero mexicano, que depende en gran medida del mercado estadounidense para exportar su producción automotriz.

El caso de Nissan ilustra la vulnerabilidad de los modelos con cadenas de valor globales en la nueva era del proteccionismo comercial. La planta de Aguascalientes, considerada una de las más modernas en la región, podría necesitar rediseñar su producción o diversificar mercados de destino para evitar futuras interrupciones si la política de aranceles de Washington se endurece aún más.

Te puede interesar
Lo más visto